Sobre velas

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Si logro averiguar la dirección de los vientos solares ecuatoriales que pasan cerca de Isla Polar y fabrico una vela lo suficientemente estable para aguantarlos (400 km/h) quizás pueda enderezar la isla. Sólo tengo que tener en cuenta que la sacudida puede afectar a Isla Polar. Las mariposas me pueden proporcionar la seda y las abejas usar sus aguijones para coserla. Se que es un trabajo laborioso pero factible. La cicatriz de la isla puede servir de base para el mástil. Oso polar me ayudará a colocar el palo.

Mientras Alma juega con Zorro polar. Me resulta curioso ver como juegan alborotadas entre ellas saltando entre los brotes de trigo.

El problema de la vela es que la Isla empiece a girar sobre sí misma y no pueda cambiar temporalmente su dirección. Debería poner una vela en cada extremo opuesto e izar las simultáneamente pero no puedo hacerlo yo solo. Mañana pensaré en ello. Ahora mismo invito a alma y zorro a subir al bote para hermanarme con el mar inuit. Zorro me mira de lejos. Aún no me he ganado su confianza como diría Saint Exupéry. Quizás en otro momento. Ahora mismo con navegar me siento feliz.

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Sobre abrazos

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Solo consigo llorar en este momento. Las lágrimas son las lentes de mi telescopio que refractan la luz en forma de arco iris. Abrazo la tierra de mi Isla porque es la única forma que tengo de demostrarle mi amor hacia ella. Me entretengo en acariciar suavemente la hierba y sentir cada roce de las hojas sobre mi piel.

Soy un cuerpo cuya alma tiene demasiadas cicatrices, algunas ajenas a mí, otras infringidas por mi propio comportamiento intelectualidado. El propio miedo racionalizado de Hesse. Abrazo mi Isla como forma de pedirle disculpas, apoyo mi oreja sobre su tierra compactada por mi propio peso. Trato de buscar el latido cada cuarto de vuelta. La importancia del ritmo es sutil y apenas imperceptible pero el ritmo es poesía. Isla Polar es poesía. Renacer ha sido superar el conflicto entre la Isla y yo, entre corazón y cabeza. La razón se ha quedado atrapada en la huella que dejé atrás en la grieta que me ha visto renacer. Solo poseo la dosis justa para mitigar las desdichas de mis actos que han dejado heridas en mi corazón y cuerpo, pero toda Herida es una pequeña ventana hacia dentro de él por el que puedo observarme a mi mismo.

Quiero sentir mi mano hundida entre legumbres, quiero notar la brisa fresca en mi cara y quisiera poder mirar a la isla con ojos de inocencia.

Abrazo la Isla lo más fuerte que puedo porque es la única forma que tengo de recordar los abrazos sinceros. Soy feliz abrazandola, aunque duela.

Cuando acabe este abrazo saldré a navegar por el mar inuit, mirarme en el y ver mis ojos brillar. Quiero regalarle a este mar lágrimas de mi cuerpo renacido y hermanarme con él. Es lo segundo que haré tras el abrazo. Lo primero será mira el cielo y seguir sabiendo que el cielo es azul y la tierra blanca.

Es la única forma que tengo de pedir disculpas a la Isla y sus habitantes.

Sobre renacer, oso polar y un pequeño desvio

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Soy un recién nacido de la Isla. El Oso Polar ha tirado de mi. El zorro me mira desde los brotes adelantados a la primavera, desde lejos. Las hormigas han reparado el bote, las mariposas han usado su seda para que las abejas reparen la vela. Alma sale corriendo y juega con Zorro. La grieta es una cicatriz. El molde exacto de mi cuerpo.

Como el poema: Generatrix

He muerto,

Para la tierra soy un recién nacido.

Nunca he muerto en mi Isla. Solo perdió el rumbo y ya hay tripulación en ella para hacer un pequeño desvío. De vuelta al Ártico. Una simple parada. Monte Margarita volverá a ser Luna Margarita, después volveré a iniciar mi viaje a Sedna con una parada intencionada en Vesta.

He renacido en mi Isla.

Volver al planeta-llamado-Tierra.

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Quizás pensé que las hadas no eran felices en Isla Polar. Quizás pensé demasiado. Cuando brote del suelo que me rodea iré a sentarme junto al océano inuit y miraré las olas.

Detrás estará el trigo que servirá de alimento a los gorriones que anidaran en el limonero que seguirá en pie y protegido.

Seré un cuerpo que tiembla y jamás volverá a dudar.

Pondré camino al planeta-llamado-Tierra y navegare por las aguas del Ártico un tiempo, para después volver a retomar mi viaje a Sedna.

Como dice la canción. Mi Isla, oso Polar, Zorro Polar, las ballenas inuit y las hadas que quieran acudir. Alma, las hormigas, las abejas, las mariposas, el faro, luna margarita y Jacobo retomarán su viaje. Y Le pediré perdón a la Isla y sus habitantes. La Isla conoce mis secretos y en este viaje he crecido a la fuerza.

Come up to meet you
Tell you I’m sorry
You don’t know how lovely you are
I had to find you
Tell you I need you
Tell you I set you apart
Tell me your secrets
And ask me your questions
Oh let’s go back to the start
Running in circles, coming up tails
Heads on a science apart
Nobody said it was easy
It’s such a shame for us to part
Nobody said it was easy
No one ever said it would be this hard
Oh take me back to the start
I was just guessing at numbers and figures
Pulling your puzzles apart
Questions of science, science and progress
Do not speak as loud as my heart
Tell me you love me
Come back and haunt me
Oh and I rush to the start
Running in circles, chasing our tails
Coming back as we are
Nobody said it was easy
Oh it’s such a shame for us to part
Nobody said it was easy
No one ever said it would be so hard
I’m going back to the start

Pero antes tengo que brotar de la grieta por muy difícil y duro que parezca y aceptar las consecuencias de hacerlo.

Sobre punto de congelación

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Quizás si lloro, la sal de las lágrimas baje el punto de congelación del agua y pueda liberarme del hielo que me rodea en el centro de Isla Polar, como ayudó al caballero de la Armadura Oxidada a desprenderse de su casco. Quizás no sea tarde y sea realmente un recién nacido en mi Isla, con el contador a 0.

Quizás nos esperen las hormigas y las abejas, a Alma y a mí y quizás haya brotes de hierba para recibirnos y el zorro Polar este escindido esperándonos. Quizás quiera jugar con Alma.

Desnudo

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No puedo dejar Isla Polar. A pesar de mi Desnudez no siento frío. La tierra es blanca. Su tierra es blanca. Aún recuerdo el primer poema que escribí.

Bajas tu tímida mirada
Yo aún te sigo mirando
Mi mano toca tu cara
Blanca como la misma nieve
Fría como el helado mármol.
Mis labios tocan tus labios
Mas despierto y grito.
Maldito encantamiento.

Lo feché en 1994. Jamás había besado a nadie y en la distancia del tiempo solo salvaría los dos primeros versos. En la distancia del tiempo sé que lo difícil no es el primer beso, sino el último, sobre todo cuando no lo recuerdas o no existe. La distancia que el tiempo me permite saber que escribir es hablar con fantasmas, leer poesía es Abrazar la vida y que tengo el derecho de temblar cuando escriba.

Aprendí que elegir donde vives es tan importante como respirar. Elegir mal el sitio puede ser un mal golpe en rl pecho. Por eso no puedo abandonar Isla Polar.

Alma me acompaña. No puede ni quiere sustituir a Maya, con quien cometí el error de dejarla con mis padres. A veces miro sus fotos de cachorro. Alma llegó a mi un día de marzo en la puerta del hospital con una soga al cuello. Me miró y aún recuerdo su mirada como el poema. La soga era de cuerda sintética verde y tenía heridas en el cuello. Llegó a mí adulta. Yo cuido de ella y ella cuida de mi y sé que está aquí conmigo en Isla Polar.

Aquí recitó de cabeza el poema de Laura Casielles.