Sobre Sarritor 

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Mirar al cielo de noche o mirar 

En el fondo del baúl 

En el espacio de un sombrero

En el hueco de la cerradura 

En la bolsa de caramelos

En el hueco de la chimenea 

En el alma de la guitarra 

En la lente de un catalejo

En el fondo de las escaleras 

En la profundidad del pozo

En la altura de los barrancos 

En el final de las raíces 

En la velocidad de las piedras 

mientras se hunden en el río

En el interior de una cueva o

En el fondo del vaso 

O atreverse a arriesgar  

Y ver las cosas, sin miedo

desde otra perspectiva.

Es cuestión de quien mira.

Desde la isla Polar nosotros miramos el mismo cielo y vemos los surcos que ya hemos labrado. 
Sarritor nos ayuda a mirar los surcos ya sembrado y diferenciar las hierbas que nos interesan y las que no. No podemos dejar que hierbas ajenas a la cosecha estropeen las semillas que hemos plantado. Es una labor muy importante. Todas las hierbas merecen nuestro respeto después del viaje que las semillas han hecho hasta nuestra isla, pero su lugar no es el sueco que con cuidado hemos plantado sobre la tierra formada sobre la capa de hielo de la isla polar. Escardamos la tierra y trasplantamos esta hierbas a la ladera de nuestra montaña, pero esta labor queda en manos de las hadas del bosque. Ellas serán las encargadas de su cuidado. 

  
La isla Polar viaje a un ritmo más lento, pero continúa viajando. 

Sobre cámaras oscuras 

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Existir. El aire cálido de agosto se cuela por debajo de las persianas. La habitación se encuentra a oscuras. Los rayos de sol rebotan entre las paredes e iluminan toda la sala. Me levanto. Bajo todas las persianas y dejo la habitación completamente sumida en la oscuridad. Sólo entra un único rayo de luz en el centro de la persiana. Ese rayo que me engaña y no ilumina el habitáculo como yo pienso que debería hacerlo. Este rayo que convierte la estancia en una caja oscura y proyecta en la pared la realidad externa. La magia de la luz. La magia de la cámara oscura. 
En La casa que construyamos en Isla Polar también colocaremos un cuarto oscuro para observar las estrellas en su interior y poder medir el tiempo al ritmo del movimiento de las estrellas y del marchar de nuestro viaje. 

Sobre Occator y la lluvia de estrellas 

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Queridos seres-racionales-de-bata-blanca: 

Llevamos ya algunos meses a bordo de nuestra isla Polar, esta misma isla que se separó de los mares árticos y decidió acompañarnos a Campanita y a mi hacia nuestro viaje. Los gorriones han ido contando nuestro viajes en todas las ciudades donde han querido escucharlos. Que sería una ciudad sin gorriones? Estamos tan inmersos en nuestro viaje y nuestro desvió hacia Saturno para observar los anillos helados del planeta más coqueto del sistema solar-clasificado-por-los-seres-astrónomos que casi en os olvidado observar lo que nos rodea: la lluvia de estrellas fugaces que ocurre en estos días de agosto. A veces con tanto mirar hacia delante y hacia el futuro nos olvidamos de vivir el presente. 

Occator se ha presentado hoy en nuestra isla. Nos ha hablado sobre cómo pasar el rastrillo para airear la tierra y quitar la capa de paja y el musgo que se forma a nivel de las raíces y que asfixia la hierbas y nos ha contado la forma de mimar a nuestras semillas. En el planeta-tierra lo llaman escarificación. 

Cuidar la tierra y la semillas para ver como germina una planta. Como un hueso de albaricoque enterrado con cariño dentro de un yogurt vacío. 

Pero no podemos quedarnos sentados viendo como crece pues sí hacemos algo parecido a eso, nos perderemos el baile de las hadas que nos acompañan y que se han negado a irse aunque no estemos pendientes de ellas. 

Las hadas nos rodean, la magia existe. Veamos las estrellas sentados en la cima de nuestra isla, a la vez que las hadas las imitan danzando a nuestro alrededor. El viaje puede esperar. La isla sigue su rumbo pero no podemos olvidar que la isla está inmersa en un espacio lleno de seres especiales. 
Miremos las estrellas 
  

Sobre Obarator 

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Orden, un sustantivo que muchos seres-racionales no tienen en cuenta. Todo tiene un orden preciso.  Orden alfabético. Orden numérico. Los seres-con-bata-blanca tienden a ordenarlo todo. Pero…que ocurriría sí tratasen de ordenar los números por orden alfabético?  El uno sería el último de la lista: cinco, cuatro, dos, nueve, ocho, seis, siete, tres, uno. O lo que es lo mismo: 542986731. 
Sin embargo, estos seres-racionales se han conplicado tanto la vida que hablan distintos idiomas…854976321
En isla Margarita el único orden que de momento nos preocupa es el que Obarator nos está enseñando: como arar la tierra y disponer los surcos de labranza para sembrar las semillas que el viento del espacio nos trae hasta nuestro viaje a Sedna.
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