Isla Polar 

Fotografia, Jacobo, Reflexiones, Uncategorized

Los globos de helio tiende a subir en nuestra atmósfera. La densidad del elemento que está atrapado entre las paredes de plástico del globo es menor que la densidad de los gases que componen el aire. Ocurriría lo mismo en la Isla Polar? 
El otoño hace algunos meses que entró y el invierno casi ha llegado. El horizonte huele a café, ese café que Dios sostiene entre sus manos y que inunda todos los recuerdos de las tardes de otoño. La gran ventaja de ir a bordo de la Isla es que solo tenemos que andar un poco, rodearla y podemos ver las estrellas. 
Las hadas no han dejado de bailar en sus rincones, las salamandras, hadas del fuego, las medusas, hadas del mar, las sílfides juegan a hacer surcos sobre la superficie del mar de las inuits. El dios Oso nos observa, sus cabellos trasparentes hasta la blancura más exquisita reflejan los rayos de sol, quedándose con partes de ellos para calentarse. (Es curiosos pero aún no hace el suficiente frío para la época del año en la que nos encontramos). 
Seguimos en nuestro camino para buscar a Sedna. La gota de agua que formó el mar de las inuits está llenos de vida pero a veces no me paro a observarlo. No importa el destino. La isla polar gira alrededor de su eje y eso nos mantiene en pie. La isla polar está cubierta de arena formada en este tiempo atrás, las abejas se resguardan del frío en el extremo más sur de la isla donde hace algo más de calor, incluso han nacido nuevas hadas en los jardines de las laderas de la gran montaña. Algún día explicaré de dónde viene las hadas. El aire es puro y el viento pases por la superficie de los ojos, humedeciéndolos. La belleza de la existencia se encuentra frente a nosotros. Los sonidos de las estrellas llegan ya hasta la isla y la calma se establece en ella. 
La isla Polar. La isla que no cesa en descubrirse a sí misma y que nos permite viajar con ella. Nuestro camino es un bonito viaje. 
Esta isla que hace hace poco atravesó el cinturón de asteroides para permitirnos recoger algunas rocas para fabricar nuestro horno. Justo en ese momento comprendí la importancia del movimiento, la importancia de la rotación y el campo gravitatorio que genera, que atrapa nuestro aire y evitó la entrada de trozos de rocas que chocasen contra su cuerpo. Esa misma gravedad y atmósfera que nos regaló un bonito espectáculo de estrellas fugaces. 
Sentarse y observar la belleza del universo, de la fuente donde toda luz y claridad enana. Ese es el regalo de la isla. 

  
La isla Polar. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s